Homilías dominicales – C

DOMINGO XXXIII

 

DOMINGO XXXII C

Dios no es un Dios de muertos


DOMINGO XXXI C

Zaqueo era de baja estatura, como nosotros


DOMINGO XXX C

No soy como los demás


DOMINGO XXIX C

Orar y esperar


DOMINGO XXVIII C

Curados en el camino


DOMINGO XXVII C

Semillas de mostaza


DOMINGO XXVI C

Encerrados en sí mismos


DOMINGO XXV C

¿Servir al dinero?


DOMINGO XXIV C

Una sorprendente alegría


DOMINGO XXIII C

Atreverse a confiar


DOMINGO XXII C

Primeros lugares


DOMINGO XXI C

La puerta estrecha


DOMINGO XX C

He venido a traer fuego


DOMINGO XIX C

Atentos y sin miedo


DOMINGO XVIII C

Con mi dinero hago lo que quiero


DOMINGO XVII C

Aprender a rezar


DOMINGO XVI C

Mujeres desafiantes


Domingo XIII C

Sígueme


Santísima Trinidad – C

Comprender ahora


DOMINGO VIII C 

De la abundancia del corazón habla la boca


DOMINGO VII C

¿Serán como dioses?


DOMINGO VI C

Los que ahora están satisfechos


DOMINGO V C

Si tu lo dices, echaré las redes


DOMINGO IV

“¿No es éste el hijo de José?


DOMINGO III

Consagrado por la unción


DOMINGO II

Para que siga la fiesta


BAUTISMO DE JESUS C

En la fila de los pecadores


EPIFANÍA

Para creer en los reyes magos C