Trinidad, ¿Incomprensible?

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: ‘Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes’. 

Jn 16,12-15


¿Un misterio?

A muchos nos enseñaron que la Santísima Trinidad es un misterio y con esa palabra se hacía referencia a algo incomprensible, un secreto al que nadie puede acceder. Pero la conclusión no era solamente que Dios es algo inaccesible, además, sin mencionarla, se hacía otra afirmación que quedaba como escondida: cuando algo no se entiende porque es “un misterio” entonces hay que callarse, no preguntar ni preguntarse, solo es posible aceptar en silencio.

Sin embargo Jesús no habla así, él dice: “Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora”. Aquí lo que está implícito es precisamente lo contrario de lo que se decía en muchas clases de catequesis. Detrás de la afirmación “ustedes no las pueden comprender ahora” se abre una puerta, se abre una posibilidad, se dice que más adelante sí será posible y, por lo tanto, conviene seguir buscando respuestas, preguntar y preguntarse, hablar y pensar. Compartir nuestra perplejidad ante el misterio no lleva a callarse la boca sino a abrirse al diálogo y, ¿por qué no?, a la oración.

El Espíritu los conducirá

El Señor dice a sus discípulos que el “Espíritu de la Verdad los conducirá a toda la verdad”, a toda la verdad de lo que enseñaba Jesús pero que ellos en ese momento no podían entender. ¿Y cómo hará eso el Espíritu? “Les anunciará lo que irá sucediendo”, es decir: les irá haciendo comprender lo que viven. A lo largo de la vida van a poder ir comprendiendo, la verdad conduce a la verdad, poco a poco, a medida que vivimos vamos creciendo y comprendiendo. Lo que Jesús enseña se aprende a medida que se vive, a medida que se vive lo que Jesús enseña.  

Jesús no intenta hacernos comprender que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo combinando conceptos filosóficos. Con su manera de hablar de Dios el Maestro nos va mostrando que Dios no es alguien poderoso que habita en algún sitio lejano y en absoluta soledad sino que Dios es comunión, que Dios es amor. Es en la experiencia del amor que vamos aprendiendo lo que es el amor y de esa manera vamos conociendo algo de Dios. Dios es amor y en nuestras experiencias de amor vamos conociéndonos y vamos conociendo a Dios. A lo largo de la vida el Espíritu nos va conduciendo hacia la verdad plena, nos va enseñando el amor y al enseñarnos a amar nos enseña cómo es Dios. Hace falta tiempo, alegrías, tristezas, dolores. Para saber algo de Dios más que estudiar teología es necesario amar y ser amado.

Ahora

En los labios de Jesús la Santísima Trinidad no es el nombre de un Dios lejano e inaccesible sino de una presencia en el interior de cada ser humano. El Maestro habla de Dios como una comunidad perfecta de amor que nos ha creado a su imagen y semejanza, que habita en nuestro corazón y desde allí nos va enseñando a amar. “Vendremos a él y habitaremos en él” (Jn 14,23). En la vida cotidiana, poco a poco, en la medida en la que nos dejamos llevar por el Espíritu aprendemos a amar y de esa manera vamos descubriendo lo que significan sus palabras: “los introducirá en toda la verdad”. Cuando Jesús habla de “la verdad” no parece referirse a un concepto metafísico sino a la experiencia de un encuentro verdadero con Dios, con los hermanos y con nosotros mismos.

Cuando Jesús habla de Dios nace en nosotros una necesidad de silencio, pero no de ese silencio que impone lo incomprensible, lo lejano e inaccesible, sino el silencio que brota en el amor, el silencio de la proximidad, lo cercano, lo que no podemos comprender ahora pero que ahora podemos comenzar a experimentar en la oración y en el servicio a los demás. 


4 comentarios en «Trinidad, ¿Incomprensible?»

  1. Gracias padre Jorge por la hondura de tu reflexión. Lo que Jesús enseña se aprende a medida que se vive , a medida que se vive lo que Jesús enseña. Ser dóciles al Espíritu y vivir en el Espíritu .

  2. Lo que no podemos comprender «ahora» … «en la medida que nos dejamos llevar por el Amor» entenderemos. Silencio, oración y servicio a los demás…

  3. fernandogabrielfritier

    Y……. la mejor teoría es la práctica.
    Robert Fripp dice: lo que nosotros hacemos es inseparable de lo que nosotros somos, y quizás se haya inspirado en palabras de Gurdijieff.
    O sea, lo que hacemos define lo que somos; o en otras palabras: por sus frutos los conocerán.
    Por eso, debemos ser muy cuidadosos con lo que hacemos.
    Y quisás, en ese sentido, el misterio sea bastante más simple de lo que nuestra mente divaga acerca de la palabra misterio.

    Al menos, eso me parece…..

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