Misa tridentina e iglesias vacías

Quizás sea necesario recordar nuestras primeras experiencias al participar de las celebraciones eucarísticas, cuando perplejos nos acercábamos a la hostia consagrada y a los ministros que nos la ofrecían. Con la inocencia y la ternura de la infancia nos acercamos a comulgar para encontrarnos allí con Jesús y no solo con él, ¡también con Dios!

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1 comentario en «Misa tridentina e iglesias vacías»

  1. fernandogabrielfritier

    Ups !!!
    Intento una respuesta a modo de preguntas:
    ¿Será porque sigue siendo más fácil y descomprometido no ententender?.
    ¿Será porque es más fácil y descomprometido seguir creyendo en la magia?
    O quizás….. ¿Será por pereza?

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