Cuaresma

(Síntesis charla)

Las prácticas cuaresmales son aquellos ejercicios piadosos que se realizan durante el tiempo de cuaresma. Se trata de acciones, prácticas, ejercicios que se realizan para adquirir una capacidad en algún oficio. Una práctica de futbol no es un partido de futbol, una práctica militar no es una guerra. Se trata de realizar algunas acciones que permitan adquirir ciertas aptitudes que en otro contexto pueden ser utilizadas. Una práctica religiosa no es aún religión, aunque se le parezca.

Por eso en toda la Biblia y especialmente en el Nuevo Testamento se distinguen las “prácticas religiosas” de la “fe verdadera”. Las primeras nos preparan para la segunda.

“¿Es este acaso el ayuno que yo amo, el día en que el hombre se aflige a sí mismo? Doblar la cabeza como un junco, tenderse sobre el cilicio y la ceniza: ¿a eso lo llamas ayuno y día aceptable al Señor? Éste es el ayuno que yo amo: soltar las cadenas injustas,desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne.” (Is, 58,6)

La práctica religiosa en sí misma no tiene valor, es importante en tanto y en cuanto nos prepara para llevar a la vida nuestra fe; y la fe se hace vida cuando se convierte en esperanza y caridad.

La fe es abandono en las manos de Dios y ese abandono se expresa cuando en medio de las dificultades somos capaces de esperanza; cuando somos capaces de ir más allá de nuestro egoísmo y nos abrimos a las necesidades de los demás.

En la esperanza y el amor salimos de nosotros mismos y la fe se convierte en vida. Las prácticas cuaresmales, especialmente la oración, el ayuno y la limosna, son útiles porque al realizarlas salimos de nuestra comodidad, damos pasos hacia afuera de nosotros mismos. Pero es importante recordar que solo estamos practicando, que lo que importa no es eso sino lo que somos capaces de hacer en la vida concreta.

Es en la vida diaria en donde se tiene que experimentar que nuestra fe no es solo palabras sino también acciones, es allí donde en la esperanza y el amor verdaderamente nos exponemos, (nos ponemos fuera), nos arriesgamos a vivir la fe.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s